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Llamamiento a las fuerzas armadas de México

A LA OPINIÓN PÚBLICA, A LAS FUERZAS ARMADAS MEXICANAS: EJÉRCITO, FUERZA AÉREA Y MARINA ARMADA, ALTOS MANDOS, MANDOS SUPERIORES, JEFES, OFICIALES, CADETES Y TROPA.

LLAMAMIENTO

Los soldados del Ejército Mexicano, quienes estamos celebrando cien años de servir a la Patria, alertados por las recientes reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y considerando:

Que somos herederos del pueblo en armas de la Revolución Mexicana de 1910 convocada por Francisco I. Madero contra el dictador Gral. Porfirio Díaz, quien renunció el 25 de mayo, asumiendo Madero la Presidencia después de ganar democráticamente las elecciones el 6 de noviembre de 1912. Seguir leyendo Llamamiento a las fuerzas armadas de México

Pronunciamiento por Xochicuautla

Al Congreso Nacional Indígena
A la Red contra la Represión y por la Solidaridad
A los colectivos y comités de solidaridad a nivel nacional e internacional
Al pueblo de México y el mundo
A la digna comunidad de San Francisco Xochicuautla

Por estas líneas queremos hacerles llegar nuestro más profundo reconocimiento por su digna y justa lucha en contra de los intereses privados que pretenden despojarlos del bosque que forma parte de su legado histórico, cultural, religioso, que forma parte de su ser colectivo. Seguir leyendo Pronunciamiento por Xochicuautla

Pronunciamiento por San Quintín

Cuando todavía sangra la herida de Ayotzinapa y el sistema apátrida apuesta a la mentira y al olvido, se comete un nuevo crimen de estado, ahora en San Quintín. Vemos con indignación que el gobierno federal, lejos de atender la problemática y los justos reclamos de los jornaleros que sobreviven en condiciones de esclavitud, los desprecia y muestra el único argumento que, al parecer, es capaz de esgrimir contra el pueblo, pues contra los criminales no: el de la violencia.

En Mexicanos Unidos, conscientes de las condiciones de explotación y desprecio a las cuales están sometidos los trabajadores del campo, no solo en Baja California, y ante la emergencia nacional por un estado que se resquebraja y que deja tras de sí un camino cubierto de sangre de los pobres, alzamos nuestras voces en apoyo a nuestros hermanos jornaleros de San Quintín y a todo el pueblo trabajador.

Repudiamos este nuevo ataque al pueblo que somos todos, por defender los privilegios de una oligarquía corrupta y entreguista.

Llamamos al pueblo de México a sumarse a la justa lucha de los trabajadores del Valle de San Quintín y exigimos la renuncia inmediata de Francisco “Kiko” Vega a la gubernatura de Baja California, por su probada incapacidad para gobernar y resolver los conflictos sociales.

Nos mantendremos atentos al desarrollo de este tema e invitamos al pueblo mexicano a hacer lo propio, difundir y participar en las actividades de apoyo a los jornaleros.

Por la defensa de nuestra Nación

Patria y Vida

Mexicanos Unidos

Bienvenida al encuentro del 29 de agosto del 2015

Mexicanos Unidos

Es una asociación cívica al servicio de la Patria, que invita a las mujeres y los hombres, jóvenes y mayores a construir comunidades de la soberanía nacional en cada poblado, barrio, colonia y ciudad de nuestro territorio nacional; sin jerarquías de puestos o cargos, coordinados democráticamente para informar, concientizar, orientar y actuar junto a nuestro pueblo. Con solo esta acción, estaremos sumándonos a la lucha de todos los demás pueblos del mundo por sobrevivir como especie humana; para alcanzar una nueva Civilización basada en la satisfacción de las necesidades  de la colectividad, la vida en armonía con la naturaleza y el reconocimiento a quienes aporten más a la sociedad y no a quienes la despojan de la riqueza natural y la socialmente producida, que nos pertenece a  todos. Seguir leyendo Bienvenida al encuentro del 29 de agosto del 2015

El exterminio de México

La Revolución Mexicana constituye un legado de tal magnitud que es objeto de estudio en países lejanos, quienes consideran nuestra gesta como un referente en la historia reciente. La Constitución, nuestro gran pacto social, es un instrumento incomparable orientado a garantizar el desarrollo justo y equitativo de la gran Nación mexicana. Sin embargo, esta gran herencia surgida de la sangre de millones de mujeres y hombres prácticamente quedó en un cuerpo teórico de estudio y de manipulación de la conciencia colectiva para alinear a nuestro pueblo con políticas definidas para favorecer a la oligarquía ya una clase política corrupta que, a la postre, se distinguió como el principal resultado de nuestra gesta heroica. Con la excepción de un breve periodo del mandato cardenista, todas las decisiones impuestas por el grupo en el poder han resultado lesivas a las clases proletarias creadoras de la riqueza y altamente benéficas para una oligarquía apátrida e improductiva. Si bien, gracias a la decidida lucha de las clases populares, se lograron avances importantes en materia de educación y hasta en el plano económico durante un tiempo en el cual se habló del “milagro mexicano”, la realidad es que prácticamente desde el triunfo de la Revolución y la redacción de nuestra Carta Magna, los políticos se han dedicado a traicionar las causas del pueblo, buscando siempre escalar, mediante el peculado, la extorsión y otras prácticas delictivas, hasta la cúpula de la pirámide social, donde son bien recibidos por los oligarcas que ven en ellos a sus principales y fieles sirvientes y aliados.

Desde hace más de treinta años, sin embargo, este comportamiento alineado con los intereses de los altos círculos del poder, ha elegido un nuevo y aún más lesivo objetivo: las grandes cúpulas del poder mundial. Esto significó la imposición de un modelo económico lejano a los intereses de México y que ha demostrado claramente resultar profundamente lesivo para la economía de los países que lo han adoptado. Esto ha derivado en que en algunos de esos países se diera marcha atrás en la implantación de dicho modelo, sea buscando un modelo capitalista menos agresivo, como puede ser el caso argentino, o bien buscando construir un camino de transición hacia un modelo socialista, como se pretende en el caso de la Revolución Bolivariana. En México, no obstante, se insiste en ese modelo y se desmantela lo poco que queda del México “independiente y soberano”, a cambio de participaciones accionarias en las empresas trasnacionales que se hacen con los bienes de la Nación.

Respaldados en un modelo de falsa democracia, construido muy a modo en los años previos a la transición al modelo neoliberal y como parte integral de dicho modelo, pero vendido en los medios de manipulación de masas como un gran logro de los luchadores sociales (de los que se vendieron, pues los que no sumaron a las cifras de muertos y desaparecido) y llamada la “apertura democrática, para encumbrar a un tirano y genocida como un gran reformador, nuevos y viejos grupos de poder se reparten presupuestos ofensivos a la inteligencia, en un juego perverso donde el único ganador es el gran capital internacional y el perdedor es el pueblo. Quienes han hecho de esta falacia una forma de vida, se disfrazan de opositores al sistema, pero cobran de él. A cambio, se encargan de distraer la voluntad de acción del pueblo en conflictos triviales de carácter electoral, donde, además, son siempre ellos quienes definen a los candidatos, eternamente reciclados tras transitar por varios partidos y puestos de “elección popular”.

Pero en los años recientes ha crecido la conciencia de lo fútil de esta democracia neoliberal y la necesidad de construir nuevas formas de organización social y política ajenas a esos falsos profetas y supuestos representantes populares. Esto ha inquietado profundamente a los dueños del dinero, que han ordenado a sus gerentes regionales, conocidos como presidentes, cambiar la estrategia y hacer uso de los cuerpos de seguridad y las fuerzas armadas, las cuales han olvidado que son depositarias de las armas del pueblo y han dirigido éstas contra quienes debieran defender. Tras una gradual (a veces no tanto) militarización del país, anticipadamente anunciada por algunos luchadores e intelectuales comprometidos (véase, por ejemplo, el intercambio epistolar entre los hoy finados S.I. Marcos y Don Luis Villoro) se ha impuesto una campaña de limpieza poblacional por medio de los diversos grupos que actúan para el grupo en el poder: paramilitares y narcos, policías municipales, estatales y federal, ejército y marina, contando además con una cobertura mediática que disfraza de lucha contra el narco esta campaña genocida, hace ver a las víctimas de los ataques de las fuerzas del Estado como delincuentes y a éstos los deja completamente impunes, salvo cuando consideran necesario un golpe mediático impactante y entonces sacrifican, temporalmente, a alguno de los capos famosos, o, como en el reciente caso de Tanhuato, a un grupo de escoltas de uno de esos grupos que asolaba (asola aún) a los habitantes de algunos pueblos de esa región, cuidando, eso sí, que se tratara tan solo de algunos de los integrantes de menor ralea, pues hasta entre los narcos hay niveles, pues. En este caso, los sacrificados han servido para dejar un mensaje de advertencia a quienes osen contravenir los deseos de los poderosos, mostrando una saña inaudita, aprendida en los cursos de especialización dictados por los “aliados” del norte. Claro que el crimen de estado no se debió a que fueran un grupo delictivo, sino a que se hubieran atrevido a mostrar las debilidades de un ejército que ya no sabe ni a quién sirve.

Debemos tener muy claro que somos presas de una táctica de terrorismo de estado que actúa de manera creciente, como puede apreciarse al mirar la creciente frecuencia con que se cometen las masacres. En efecto, tras el levantamiento de las comunidades zapatistas se implantó una campaña de contrainsurgencia que derivó en la masacre de Acteal, cuyo responsable principal ha sido premiado con la conducción de la educación de este país. Luego se dieron algunas otras masacres, como la del Bosque, la de El Chorro o la de Aguas Blancas. Sin embargo, los crímenes de estado se mantuvieron en un bajo perfil, en general. Sin embargo, ahora vemos la casi coincidencia de la desaparición forzada de los normalistas de Ayotzinapa y el asesinato de algunos de ellos y de otros infortunados civiles, la masacre de Tlatlaya, la de Apatzingán, la de los narcos en Tanhuato, o la reciente de Tamazula, donde la Marina atacó a jóvenes y niños campesinos para fabricar culpables y exonerar así a los verdaderos criminales que actúan en la región (y a los cuales ellos apoyan). Hay que sumar los asesinatos selectivos de luchadores sociales como han sido algunos maestros y, específicamente, el asesinato selectivo de Antonio Vivar Díaz, así como los muy numerosos crímenes del sujeto que despacha como gobernador de Puebla, o los desaparecidos, asesinados o presos políticos atribuibles al “izquierdista” miguel angel mancera (con minúsculas y sin acento, como su valor moral), ya desde su época de titular de la procuraduría capitalina.

Ante tan desolador panorama, la partidocracia y sus defensores a ultranza, entre los cuales seguramente los hay de buena fé, se volvieron cómplices al avalar un nuevo simulacro democrático que garantizó la continuidad de los grupos de la delincuencia organizada al frente de gobiernos regionales, como es el caso de Guerrero, estado donde se pretendía construir la autonomía de varios municipios. Sin duda alguna, los falsos profetas tienen mucho qué ver en este caso, pues antepusieron sus intereses económico-políticos a los del pueblo guerrerense.

¿Qué nos queda? Lo primero es quitarnos la venda de los ojos y dejar de creer que lo que nos venden como la democracia mexicana lo es en forma alguna. Por fortuna, contamos con alternativas que hoy son ya una realidad y que sirven de ejemplo, mal ejemplo desde la perspectiva de la oligarquía, de construcción de autonomía y de una verdadera democracia, donde TODOS deciden por el bien común y donde es el pueblo quien gobierna y el gobierno quien obedece. Las comunidades zapatistas y los comuneros de Cherán son quizá los más maduros. Si bien cada comunidad deberá encontrar sus propias formas, de acuerdo con sus condiciones reales, estos ejemplos nos dejan ver que sí es posible construir otras formas de organización más justas y sin clases opresoras. En cuanto al valor legal de tales formas de organización, debemos recordar que el Artículo 3º Constitucional, en su párrafo II a), establece que el criterio que rija la educación:

“a) Será democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; …”

Con lo que establece los requisitos mínimos que debe cumplir la democracia mexicana y que el sistema de partidos cada vez está más lejos de satisfacer.

Además, en el Artículo 39 se sentencia que “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”

Así pues, nuestro marco jurídico nos habilita para poner en práctica otras formas de organización social y política, lo cual, por lo demás, resulta urgente en las actuales circunstancias.

Es preciso cobrar conciencia de lo imperativo de estos cambios, pues estamos al borde de una crisis energética y civilizatoria que podría derivar en la desaparición de la vida en el planeta y, en primera instancia, la desaparición de México como nación independiente y soberana y, con ello, de todas las culturas que conforman nuestro polícromo tejido social. Hoy es urgente asumir nuestra responsabilidad y no delegarla ya en quienes no nos representan y solo nos desmovilizan y dividen en colores. Nuestra diversidad no nos separa, nos une y fortalece. No necesitamos a una clase parasitaria que solo se encarga de garantizar beneficios al Gran Capital.

¡Paremos ya el exterminio de nuestros pueblos, la destrucción de nuestros ecosistemas y el saqueo de nuestros bienes!

Porque somos más, porque somos vida, porque somos mexicanos, mexicanos dignos, mexicanos informados, mexicanos unidos.

Sobre los 5 de la Narvarte

No conocí a Nadia ni a Rubén. O quizá sí. Tal vez nos encontramos anónimamente en alguna marcha, en algún mitín, apoyando a algunos de los muchos nosotros que somos. Pero no necesito haberlos conocido para sentir su pérdida. Su muerte, así como la de Yesenia y las otras dos mujeres víctimas de feminicidio de manos del estado es una afrenta a todos. Torturaron sus cuerpos y cortaron sus sueños, sus vidas. Y con ellos también cortaron un poco las nuestras. Pero con este nuevo crimen de estado no callaran las voces que a cada golpe se reproducen, ni limpiarán las calles de nosotros, pues cada caído se convierte en una semilla que germina y da frutos nuevos, y las calles se llenan cada vez más.

Este cuádruple feminicidio en una entidad que está en los primeros lugares a nivel nacional en ese rubro, por más que lo calle el “democrático e izquierdista” gobierno local, así como el de un valiente y comprometido reportero gráfico (otro más), hay que entenderlos en su adecuado contexto. Se trata de un crimen político, para deshacerse de dos incómodos (Rubén y Nadia) y mandarnos un mensaje de terror que nos mantenga callados y pasivos. El gobierno (desgobierno) mexicano esta haciendo agua. Los criminales que secuestraron al estado lo saben y están desesperados. Del mismo modo en que el decadente imperio yanqui arrasa con todo a su paso sembrando guerras por todo el mundo en su inútil intento por salvarse, en México, su régimen títere está al borde del acantilado. La partidocracia ha mostrado ser un camino inútil y mórbido, encaminado tan solo a desmovilizar a un pueblo que por años se conformó con eso, pero que cada día cobra mayor consciencia de su responsabilidad directa y de la inutilidad de continuar con el autoengaño, pues de lo contrario, en pocos meses no le quedará nada qué defender, y con ello, poco o nada podrá ofrecer a las nuevas y a las futuras generaciones de mexicanos. Está en peligro la existencia misma de México como nación independiente, aunque dicha independencia haya sido una realidad muy poco clara hasta ahora. En este sentido, el papel de los informadores genuinos y de los promotores y defensores de los Derechos Humanos, constituye dos piedras especial especialmente molestas en los zapatos de la mafia del estado. Ellos quisieran controlar a la totalidad de los periodistas, como hacen con algunos de los más conocidos, quienes con total descaro elogian todo de sus títeres, incluso las frivolidades más obscenas; quisieran también que los promotores y defensores de Derechos Humanos se comportaran todos bien, como los institucionales, que hacen como que hacen, pero solo se hacen. Rubén y Nadia representan, respectivamente, lo más sincero de estos campos. El, con una importante trayectoria como un talentoso periodista gráfico, comprometido con las causas del pueblo; ella, activista valiente, siempre presente en la lucha social. Ambos habían sido amenazados por el narco gobernador de Veracruz y habían tenido que refugiarse en la otrora “ciudad de la esperanza”, donde, a pesar de haber hecho públicas las amenazas de que habían sido objeto, el gobierno de la falsa izquierda no hizo nada para protegerlos. Más aún, fiel a su costumbre, el regente capitalino se apresura a capitalizar la tragedia para su beneficio, prestándose a un nuevo teatro vulgar que asegure la impunidad a su amigo veracruzano. Finalmente, a él también le incomodan mucho los periodistas y los activistas, y también suele darles un trato degradante, apresándolos y distribuyéndolos en tantos ministerios públicos como le sea posible para dificultar la pronta actuación de sus defensas y acusándolos de los delitos más graves que su enferma imaginación le pueda aconsejar, para escarmiento de las víctimas y de los que pueden ser los siguientes. Sobra comentar las linduras de trato que les dan los adiestrados policías capitalinos a los detenidos.

Debe quedar claro, el cuádruple feminicidio y el asesinato de un periodista, habiendo constancia de amenazas previas en contra de él y de una de las mujeres asesinadas, debe entenderse como un crimen producto de la confabulación de las fuerzas más oscuras en el poder de facto, tanto federal, como de Veracruz y el DF, y como una amenaza velada al movimiento social. Es claro que han pasado de la represión al exterminio del pueblo, especialmente, pero no solo, del movilizado.

Ante esta situación no deberemos caer en el desánimo, la desesperación, ni la provocación. Es el momento ya de dejar de lado las visiones unívocas y organizarnos todos. Si nos limitamos a defender lo que más directamente nos afecta, al final lo perderemos todo. Participemos en las acciones colectivas de la Asamblea Nacional Popular, tomemos parte activa en el Paro Nacional convocado para el 14 de Octubre, organicemos brigadas, células, comités, colectivos o el tipo de grupo que sea, para promover la participación en la defensa y recuperación de nuestros recursos y en la construcción de una nueva nación, igualitaria, multicultiral, pluriétnica, laica, pero tolerante con todos los credos, con una política participativa, no representativa, pues ya quedó claro que ese modelo de democracia burguesa solo sirve para darle apariencia legal a la explotación, el despojo, el desprecio y la represión. Armemos espacios de discusión y participación popular y nombremos representantes temporales de cada uno de esos espacios para participar en la Asamblea Nacional. Entre todos hemos de decidir el rumbo y las formas, pero ya no caeremos en las trampas de los promotores del negocio electoral.

Lee y firma la proclama que lanzamos en junio pasado en la dirección http://www.mexicanosunidos.org.mx .

¿Qué puedes hacer tú para cambiar el país? ¡Muchas cosas! Además de sumarte a los esfuerzos colectivos que cito arriba, puedes tomar medidas muy concretas y que te representarán beneficios económicos y a tu salud (física y mental). Revisa periódicamente el sitio de Mexicanos Unidos, donde iremos compartiendo algunos ejemplos.

¿Existiría un tirano sobre un pueblo que no le diera elementos para sostenerse? — Praxedis Guerrero

De imbéciles y salvadores. La necesaria suma de las partes.

Los imbéciles ¿Serán?

En parte por su torpeza y su ignorancia, y otro tanto como una mecanismo sicológico, solemos considerar al usurpador Enrique Peña Nieto, como un imbécil. Es verdad que se trata de un personaje de muy escasa cultura y de dudosa formación profesional, tan dudosa como su legitimidad como presidente.

Igualmente, lo desconocemos como el mandatario mexicano, pues sabemos bien que es producto de la imposición del sistema y que el proceso de impostura inició incluso algunos meses antes de que iniciaran las precampañas del 2012. En efecto, el equipo de transición que fue dirigido por el General Macedo de la Concha, ex titular de la PGR en tiempos del foxismo, inició sus trabajos de recepción del gobierno al menos en noviembre de 2011. De manera que la transición del calderonato al ependejato ocurrió por decisión de los verdaderos mandones en el país, es decir, los organismos financieros internacionales y el imperio yanqui-sionista, siendo el proceso electoral del 2012 una mera farsa que buscó, sin éxito, legitimar la nueva usurpación. En ese sentido, la realidad nos da la razón, pues no es el títere quien dirige las riendas del país, sino sus amos extranjeros. Seguir leyendo De imbéciles y salvadores. La necesaria suma de las partes.

SI EL GOBIERNO DESACATA LA CONSTITUCIÓN, NOSOTROS DESCONOCEMOS AL GOBIERNO.

SI EL GOBIERNO DESACATA LA CONSTITUCIÓN, NOSOTROS DESCONOCEMOS AL GOBIERNO.

Los mexicanos provenimos de una de las seis civilizaciones originarias del mundo. Nuestra historia comenzó hace más de once mil años. Su amplio conocimiento científico; así como su cosmogonía, basada en el amor y respeto a la madre tierra, en la armonía con la naturaleza y su vida social fundada en la ética y la supremacía del interés colectivo sobre el individual, logró que esta civilización no haya contaminado el agua, la tierra, ni el aire.
En los últimos quinientos años, nuestro pueblo se ha defendido de los imperios español, francés y estadounidense. En las luchas por la Independencia, la Reforma y la Revolución, se gestaron los principios plasmados en nuestro actual Pacto Social, aprobado por el Constituyente de 1917, pero dictado por más de un millón y medio de mujeres y hombres que ofrendaron su vida para acabar con la dictadura que había entregado las tierras, las minas, los bancos, el petróleo, la electricidad, los ferrocarriles y la producción de alimentos a los grandes capitalistas, principalmente extranjeros.
En la Constitución quedaron establecidos estos principios esenciales:
La democracia: “… como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”. Artículo 3o, fracción II inciso a).
La rectoría del Estado: “Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional…
El sector público tendrá a su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas…-
La ley establecerá los mecanismos que faciliten la organización y la expansión de la actividad económica del sector social: de los ejidos, organizaciones de los trabajadores, cooperativas, comunidades, empresas que pertenezcan exclusiva o mayoritariamente a los trabajadores,…”. Artículo 25.
La propiedad originaria de la riqueza natural: “La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la Nación.-
La nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público…, con objeto de hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana…- Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales;…de todos los minerales…; los combustibles minerales sólidos; el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el territorio nacional,…-…el dominio de la Nación es inalienable e imprescriptible…-Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno…o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos,…y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos,…”. Artículo 27.
Las áreas estratégicas: “No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las siguientes áreas estratégicas: correos, telégrafos y radiotelegrafía; petróleo y los demás hidrocarburos; petroquímica básica; minerales radioactivos y generación de energía nuclear; electricidad y las actividades que
expresamente señalen las leyes que expida el Congreso de la Unión.” Artículo 28.
La soberanía nacional:“…reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para el beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.” Artículo 39.
Inmutabilidad de los principios Constitucionales: “La presente constitución puede ser adicionada o reformada…”. Artículo 135.
Inviolabilidad de la Constitución: “Esta Constitución no perderá su fuerza y vigor; aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su observancia. En caso de que por cualquier trastorno público, se establezca un gobierno contrario a los principios que ella sanciona, tan luego como el pueblo recobre su libertad, se restablecerá su observancia, y con arreglo a ella y a las leyes que en su virtud se hubieren expedido, serán juzgados, así los que hubieren figurado en el gobierno emanado de la rebelión, como los que hubieren cooperado con ésta.” Artículo 136.
Estos principios son inmutables e inviolables, aunque los contravengan o los pretendan cambiar el ejecutivo federal, la totalidad de los legisladores federales y locales y lo permitan todos los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El actual estado de descomposición social que sufre nuestro país no lo ha causado la Constitución; sino los gobernantes corruptos y autoritarios que hemos padecido desde 1982, mismos que se pusieron al servicio de los intereses de los grandes capitalistas, principalmente extranjeros.
Ellos privatizaron más de mil empresas de propiedad pública, los ejidos y la seguridad social; pusieron los ahorros de los trabajadores en manos de los banqueros, la mayoría extranjeros que hoy concentran más del 90 % del capital financiero del país; desmantelaron el sistema cooperativista y disminuyeron en un 85 % los salarios reales de los trabajadores. Dejaron el campo en manos del capital financiero, para que hoy importemos el 60% de los alimentos que consumimos.
Dejaron a más de 8 millones de jóvenes sin trabajo y sin escuela; a cientos de miles de niños estudiando en escuelas sin paredes, techo, agua, electricidad ni baños.
Son causantes de que la niñez mexicana sea víctima del acoso, la violencia y de los traficantes de personas y órganos, como lo ha reconocido la Unicef. Además, de que 154 mil niños menores de 6 años mueran al año por causas derivadas de la pobreza extrema.
Mediante el empobrecimiento extremo, expulsaron a más de 12 millones de mexicanos, colocándonos en el primer lugar mundial en expulsión de nacionales, por encima de países en guerra como Irak y Siria. Pero nos han colocado en los últimos lugares en educación y en el nivel de desarrollo y calidad de vida; con el 84.4% de la población en condiciones de pobreza, como lo reconoce el Banco Mundial.
Estos gobernantes han endeudado al país a favor de los bancos extranjeros. A partir de 1982 han contratado empréstitos por más de 500 mil millones de dólares y, sólo por concepto de intereses y servicio se han pagado alrededor de 600 mil millones de dólares. No obstante, hoy la deuda nacional asciende a 600 mil millones de dólares, más de 8 millones de millones de pesos. Entre 2013 y 2014 la han incrementado en un 33%, imponiendo a cada mexicano una deuda de más de 66 mil 666 pesos.
Al crimen industrial de Pasta de Conchos y el infanticidio de la Guardería ABC, han sumado la masacre de Tlatlaya; el asesinato de seis personas, la desaparición forzada de 43 normalistas de Ayotzinapa y la masacre de Apatzingán.

 impedir que los ciudadanos, principalmente los jóvenes, protesten contra la entrega de nuestros recursos naturales.
Han contravenido la Constitución mediante la simulación, la corrupción y la impunidad.
Con la proliferación del crimen organizado, que recibe armas y dinero de los centros económicos de los Estados Unidos, cuyo gobierno aprovecha para aumentar su intromisión en nuestro país; generando el clima de zozobra y caos social propicio para apoderarse de nuestros recursos naturales.
Para favorecer a los monopolios extranjeros, recientemente mutilaron, no reformaron, los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución. Hoy pretenden entregar nuestros recursos energéticos, el agua y la soberanía, dejando que los agentes extranjeros actúen armados en nuestro territorio.
Las instituciones que edificaron nuestros padres han sido secuestradas y ocupadas por gobernantes que violan las garantías y los derechos fundamentales de todos, trafican con el dolor del pueblo y le roban la esperanza y el futuro a los niños y a los jóvenes. Los gobernantes y los criminales que matan, secuestran y desaparecen son mitades de un mismo entero. Los poderes fácticos quieren que los mexicanos nos acostumbremos a vivir entre cadáveres y huérfanos; que nos resignemos a ser despojados de nuestros recursos naturales y que sólo agachemos la cabeza.
Tenemos un vasto y rico territorio; el talento y la capacidad creativa de mujeres y hombres en el campo y la ciudad; en la ciencia, el arte, la cultura, la industria, el deporte y muchas actividades lícitas más.
Ha llegado la hora de unirnos y organizarnos en defensa de la vida y la libertad de nuestro pueblo, con base en la ley suprema que nos heredaron nuestros antepasados, quienes lucharon junto con Cuauhtémoc y Cuitláhuac; Hidalgo, Morelos y Josefa Ortiz de Domínguez; Juárez, Prieto, Ramírez y Zaragoza; Carmen Serdán, los Flores Magón, Villa, Zapata, Rafael Buelna y Lázaro Cárdenas.

Con este indeclinable propósito,
PROCLAMAMOS:

1o. Con base en los artículos 39 y 136 de nuestra Constitución, llamamos al pueblo mexicano a liberarse de la opresión a que lo han sometido los económicamente poderosos, nacionales y extranjeros, por medio de los gobernantes que se pusieron a su servicio.
2o. Desconocemos al C. Enrique Peña Nieto como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a los Secretarios de Estado de su gabinete y al Procurador General de la República.
3o. Declaramos nulas de pleno derecho las modificaciones y mutilaciones hechas a los artículos 3o, 25, 27, 28 y otros de la Constitución, relativos a las materias laboral, energética, hacendaria, penal, electoral y de telecomunicaciones.
4o. Desconocemos a todos los legisladores, federales y locales, que aprobaron las mutilaciones a la Constitución de la República.
5o. Desconocemos a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por haberlas convalidado.
6o. Con base en el artículo 39 Constitucional, llamamos a organizarnos, formando comités comunitarios en cada caserío, poblado, barrio, colonia, centro de trabajo o de estudios, organización social, gremial o profesional y en cualquier lugar donde haya mexicanos patriotas, para analizar la situación nacional y acordar las acciones legales para recuperar el gobierno y resolver los graves problemas que aquejan al pueblo.
7o. Los comités comunitarios se coordinarán de manera horizontal, sin supeditaciones ni jerarquías de mando, cuya organización tenderá a ser eficaz; ninguno de sus miembros obtendrá pago alguno por su servicio a la comunidad, pero ésta les proveerá de los medios necesarios para que cumplan con el compromiso de servir al pueblo.
8o. Constituídos los comités comunitarios en la mayoría de los centros de población y de trabajo o estudio, la coordinación de éstos convocará a un Congreso Nacional que, con apego a la Constitución, acordará la forma y los plazos adecuados para llevar a cabo en toda la República, la elección de las personas capaces y honradas que deban asumir los cargos en todas las instituciones públicas, para que éstas sirvan realmente al pueblo y no a los intereses de los poderosos de dentro y fuera del país.
9o. Los militares patriotas en activo y retirados, deberán cumplir su juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución y defender la bandera, emblema de nuestra patria, hasta alcanzar la victoria o perder la vida.
10o. Una vez renovados los Poderes de la Unión, y restablecida la observancia de la Constitución; quienes hayan colaborado con el gobierno que contravino los principios de la Carta Magna y aquellos que hayan participado de la corrupción y en los crímenes de Estado, serán juzgados conforme al artículo 136 de la propia ley suprema.
11o. Todas las personas que, en el desempeño de un cargo público o comisión, hayan acumulado bienes materiales o en numerario que ostensiblemente excedan de las percepciones oficialmente recibidas, serán sometidos a juicio y, en su caso, se les impondrán las penas establecidas en la ley y sus bienes serán reintegrados a la hacienda pública. En caso de que los bienes mencionados hayan sido trasladados o heredados a otras personas, aunque se encuentren en el extranjero, igualmente serán reintegrados al patrimonio del pueblo.
12o. Serán liberados todos los presos políticos y aquellos que hayan delinquido debido a su extremo estado de necesidad.
13o. La Nación Mexicana, que jamás ha agredido ni agredirá a pueblo alguno, se mantendrá neutral ante cualquier guerra o conflicto armado internacional.
Siempre enarbolaremos los principios de la convivencia universal, la autodeterminación de los pueblos, el respeto al derecho ajeno y la fraternidad entre los seres humanos.

México, D. F, a 3 de junio de 2015.

Mexicanos Unidos

Lic. Gracia Moheno Verduzco, Rosa Martha Zárate Macías, Mtra. Andrea Fernández Ortega, Paloma Saiz Tejero, Marina Taibo Saiz, Lic. Mónica Sánchez Camuñas, Dra. Patricia Mancera Robles, Yolanda I. García Juárez, Profa. Diana L. López Díaz, Patricia Becerril Romero , Grecia D. Beltrán Muñoz, General Francisco Gallardo, General Samuel Lara Villa, Rogelio Naranjo, Paco Ignacio Taibo II, Lic. Jesús González Schmal, Prof. Rafael Alfaro Velasco, Prof. Fermín Domínguez López, Rigoberto Vargas Espinoza, Justino Tavares B., Dr. Jorge A. Montemayor Aldrete, MC. Pablo Ugalde, Gustavo Martínez Ordoñez, Dr. Fidel Cruz Peregrino, Lic. Lauro Jonathan Sol Orea, Arq. Sergio López Machado, Biol. Fernando Enciso Saracho, Biol. Arcadio Madera Sarmiento, Francisco Pérez Rangel, Julio César Palafox, Carlos Martínez Ayala, Antonio Ortiz Issac, Daniel A. Garibay Mar, Ernesto Cervantes Briseño, Ing. Francisco Villa Pérez, Gonzalo Aguilera Ortiz, José de Jesús Gómez Dávalos, Raúl Torres Herrera, Roberto Enriquez Rodríguez, Arq. Silverio Quintero Gutiérrez, Ignacio Ocaña Guzmán, Ing. Salvador Ruiz Villegas, Jesús A. Prado Mora, Ing. Luis G. López Díaz, Martín A. Guerrero Ibarra, Dr. Luis M. Nuñez García F, Armando Soto Baeza, Bernardo Pérez Balderas, Lic. Lamberto González Ruiz, Estelí García Fernández, Lic. Enrique González Ruiz, Lic. José Lavanderos y Lic. Felipe Edgardo Canseco Ruiz.
Responsable de la publicación: Lic. Porfirio Martínez González

 

Desplegado publicado en la Jornada, 8 de septiembre de 2008

AL PUEBLO DE MÉXICO.

Ha quedado claro. Las iniciativas de reforma en materia petrolera, tienen la única finalidad de permitir a empresas e inversionistas extranjeros intervenir y obtener ganancias, en una actividad económica, cuyo dominio directo, inalienable e imprescriptible está reservado a la Nación, por su importancia estratégica e indisoluble vinculación con la seguridad y la soberanía nacional.

El artículo 27 Constitucional dispone que «… la Nación tendrá en todo tiempo el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público;…» así como regular, en beneficio social, el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, para hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidando su conservación y para lograr el mejoramiento de las condiciones de vida de la población rural y urbana.- «Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso, se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos, en los términos que señale la ley reglamentaria respectiva. …». Seguir leyendo Desplegado publicado en la Jornada, 8 de septiembre de 2008

Denuncia penal en contra de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo

C.       PROCURADOR       GENERAL       DE       LA       REPÚBLICA.

Las        ciudadanas        y        ciudadanos        mexicanos        que        suscribimos,        en
pleno        uso        de        los        derechos        y        garantías        que        nos        confieren        la        Constitución       Política        de        los        Estados        Unidos        Mexicanos        y        las        leyes        que        de        ella        se        derivan;       señalando        como        domicilio        para        oír        y        recibir        toda        clase        de        notificaciones        en        el       despacho        36        de        la        casa        número        101        de        la        avenida        Independencia,        colonia       Centro,       Código       Postal       06050,       en       esta       Ciudad,       a       Usted,       atentamente       decimos:

PROEMIO

Con       fundamento       en       lo       dispuesto       en       los       artículos       17,       20       apartado
B        y        21        de        la        Constitución        General        de        la        República;        123        del        Código        Penal       Federal        y        2        del        Código        Federal        de        Procedimientos        Penales,        venimos        a       presentar       formal       acusación       en       contra       de       los       ciudadanos       Miguel       de       la       Madrid       Hurtado,       Carlos       Salinas       de       Gortari       y       Ernesto       Zedillo       Ponce       de       León,       quienes,       incumpliendo        obligaciones        inherentes        al        cargo        de        Presidente        de        los        Estados
Unidos        Mexicanos        y        contraviniendo        lo        expresamente        dispuesto        en        la       Constitución,        realizaron        actos        contrarios        a        los        intereses        de        la        nación        y        en       perjuicio        de        la        dignidad        humana        y        la        calidad        de        vida        de        la        mayoría        de        los       mexicanos,              por       lo       que       consideramos       cometieron       los       delitos       de       traición       a       la Patria        y        genocidio        económico,        conforme        a        las        normas        legales        arriba mencionadas        y        a        diversas        disposiciones        del        Derecho        Internacional.        Esta acusación        la        sustentamos        en        los        aspectos        fácticos        y        legales        que        a continuación       señalamos. Seguir leyendo Denuncia penal en contra de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo