La mujer como objetivo de guerra

Tomado de sinembargo

General Gallardo

Investigaciones sobre desigualdad de género realizadas por partidos políticos, centros laborales, entre otras instituciones desde el inicio de este siglo S-XXI, han costado miles de millones de pesos, pero todo quedó en el papel, en la simulación. Hasta este marzo de la autollamada cuarta transformación 2020, la realidad es que cada dos hora y media promedio, una mujer es asesinada bajo la monstruosidad del feminicidio, lo que reviste mayor gravedad por darse en un gobierno que llegó legítimo al poder.

Las investigaciones y sus títulos: Panorama de violencia contra las mujeres, 2006. Evaluación de las medidas aplicadas para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, 2009. Retratos de la violencia contra las mujeres en México. Análisis de Resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 2011-2012. Detección de fortalezas y debilidades en los registros administrativos en materia de violencia contra las mujeres y propuestas de mejoras para el impulso de políticas públicas y la aplicabilidad de la reforma constitucional en materia de derechos humanos a nivel estatal y municipal, 2013. Violencia de género en las parejas mexicanas. Análisis de resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 2006.

En la presente administración, la del cambio, no hay ningún estudio, ni tiene atención sobre el problema, los feminicidios fueron soslayados, las mujeres pasaron a segundo término, no obstante que el secretario ejecutivo de seguridad señala que los primeros cuatro meses de 2019 fueron asesinadas mil 199 mujeres por razón de género. (Sin Embargo)

La guerra contra las mujeres, se declara abiertamente dentro del contexto de un nuevo orden mundial: la guerra preventiva y la dominación del espectro total, a raíz de los ataques terroristas en los Estados Unidos de 2001, en la lucha por mantener la hegemonía global.

Dominación de Espectro Total: es la renovada doctrina del imperialismo norteamericano para la dominación geopolítica global en el siglo XXI. No es sólo militar, sino política, económica, ideológica y cultural. Abarca todos los aspectos de la vida humana. Se orienta a construir una “cultura global de seguridad” en cada país que responda a los intereses hegemónicos de EU y a sus necesidades de recursos estratégicos. (Alai)

Veamos… La alta burocracia académica en los esfuerzos belicistas del imperialismo estadunidense, la Universidad de Chicago publicó una edición de bolsillo del Manual de Campo de Contrainsurgencia, 3-24.

Está abierta complicidad de los círculos de educación superior con la maquinaria de guerra provocó un alud de críticas de los intelectuales independientes, quienes con rigor analizaron el texto y condenaron el vergonzoso papel jugado por las autoridades universitarias que consintió en editar un manual destinado a la persecución, tortura y asesinato de seres humanos.

La crítica califica el texto como prostitución de la antropología al servicio de las guerras del imperio. El capítulo tercero del Manual, considerado central, cuya autoría se atribuye a la antropóloga Montgomery Mcfate, ferviente partidaria de la utilización de la ciencia en la contrainsurgencia a partir de equipos de antropólogos “empotrados” en las unidades de combate de EU.

No obstante, el Manual, ha sido alabado por los mercenarios intelectuales del Pentágono, y en los medios de comunicación: el New York Times, Newsweek, entre otros. La publicación también ha provocado una reacción de alborozo en los medios militares de otras geografías. Brasil, lo considera “el documento doctrinario de contrainsurgencia más bien elaborado que el mundo occidental ha visto hasta hoy en día”, e informa que “gran parte de los ejércitos de la OTAN ya están en proceso de reformulación de sus documentos similares, teniendo como base el reciente Manual de EU”.

Seguro la Secretaría de la Defensa Nacional, a través de la Iniciativa Mérida y de los currículos de educación y adoctrinamiento militar, está analizando tal novedad editorial para poner al día sus viejos Manuales de Guerra Irregular, editados por la S-2 (Inteligencia) del Estado Mayor de la Sedena, y mejorar sus campañas contrainsurgentes en Chiapas cuya aplicación por la S-3 (Operaciones) tuvo vigencia en el “Plan Chiapas 1994”, -recientemente desclasificado por EU- y en otros estados de la República, ahora con el auxilio de antropólogos empotrados, a la moda Mcfate, que ayuden a “comprender” a los militares todos, las culturas de los pueblos originarios “nativos”, que se rebelan contra el orden establecido, en defensa de sus costumbres y territorios.

La antropología como sabemos es, una ciencia integradora que estudia al ser humano en el marco de la sociedad y cultura a las que pertenece, y al mismo tiempo, como producto de éstas. Se le puede definir como la ciencia que se ocupa de estudiar el origen y desarrollo de toda la gama de la variabilidad humana y los modos de comportamientos sociales a través del tiempo y el espacio; es decir, del proceso biosocial de la existencia de la especie humana.

Así las cosas, el supuesto básico del Manual de contrainsurgencia 3-24, es que EU se arroga el derecho de intervenir militarmente en el ámbito mundial, lo cual se contrapone con los principios y leyes del marco jurídico internacional que dieron origen y constituyen el fundamento de la Organización de Naciones Unidas.

Así, el Manual sostiene que su doctrina “por definición es amplia en perspectiva y contiene principios, tácticas y procedimientos aplicables en todo el mundo… Esta publicación tiene como propósito ayudar a preparar a los jefes del Ejército y a los cuerpos militares a conducir operaciones de contrainsurgencia en cualquier parte del mundo”.

Para justificar esta extraterritorialidad castrense, los estrategas utilizan una entelequia jurídica denominada “nación huésped”, cuyo gobierno “invita” a EU a la contrainsurgencia contra su propio pueblo, aunque dicha autoridad sea impuesta con posterioridad al derrocamiento del gobierno legalmente constituido y la ocupación militar del país por las fuerzas expedicionarias de EU.

Para nosotros los mexicanos, la lectura del Manual es obligatoria para entender la mentalidad de los intelectuales de la guerra “contra el terrorismo”, un telón que encubre la apropiación de nuestro territorio y la extracción indiscriminada de nuestra cultura y recursos.

Ahora los militares estadunidenses descubren y reconocen que cada insurgencia es contextual y presenta su propio conjunto de retos”. Ellos deben estar preparados para ayudar a restablecer instituciones y fuerzas locales de seguridad y asistir en la reconstrucción de los servicios básicos. Ellos deben de ser capaces de facilitar el establecimiento de la gobernabilidad local y el imperio de la ley. La lista de estas tareas es larga, hacerlas involucra una cooperación y coordinación con muchas agencias intergubernamentales, de la “nación huésped”, -México ocupado ahora entregado-, y del ámbito internacional. Es decir, una conjura en contra de la Patria.

El análisis de este prefacio a la luz de la ocupación neocolonial de EU en el mundo, descubre que estos “constructores de naciones” han sido quienes sin justificación alguna han llevado guerras violatorias del marco jurídico internacional contra Estados independiente, misma que ha ocasionado miles de muertes de civiles, y la destrucción de la infraestructura básica de servicios públicos, el éxodo de millones de habitantes hacia el exterior, el saqueo y destrucción de su patrimonio cultural, el asesinato premeditado de sus líderes, escritores, docentes, médicos, abogados y mujeres.

La potencia ocupante (invasora) establece gobiernos peleles de colaboracionistas al que eufemísticamente llama “gobierno de la nación huésped”, el cual se sostiene sólo por la letal astucia cultural de militares y el imperio de la ley de EU.

El gran “descubrimiento” del Manual en su matiz antropológico: El conocimiento cultural es esencial para emprender una exitosa contrainsurgencia. (López y Rivas)

En este contexto del empotramiento antropológico de la guerra surge como objetivo la mujer.

Pregunto: ¿Cómo pueden los países centrales, desarticular la lucha de una sociedad? ¿Cómo puede romperse la estructura social para vencer a una nación?

Respuesta: Aniquilando a la mujer: Procreadora de vida; Correa de conducción de la cultura; Soporte del sistema logístico de la nación; precursora del tejido social; y Responsable de la reconstrucción nacional.

Por tanto, la mujer en la época de las luces, en la modernidad, se constituye en un objetivo de guerra. ¡Por ello entre otros, los feminicidios!

Hablamos de la sobrevivencia del Estado mexicano, por tanto, la protección de la mujer es un asunto de seguridad nacional.

Así de fácil y de sencillo, ¿Lo entenderá el señor? Por la insensibilidad y soberbia demostrada ¡No lo creo!

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